12 May 2021

Por una política pública para los jóvenes

Posted in Opinión

Por una política pública para los jóvenes

Por. Richard Aguilar Villa

Senador de la República

Este martes en la madrugada murió Lucas Villa. Murió el hombre que se convirtió en símbolo de la protesta pacífica, el que daba ánimo y sembraba alegría y armonía entre sus compañeros. En el momento de escribir esta columna hay conmoción en las redes sociales. Hace seis días, Lucas Villa recibió ocho disparos hechos por civiles desde una camioneta, cuando tomaba parte en una manifestación en el viaducto de Pereira. Otros dos jóvenes también fueron heridos.

Así como hemos rechazado el vandalismo durante las protestas, también repudiamos de manera enfática el asesinato de Lucas Villa y de las otras personas que han sido baleadas durante las protestas, así como el uso de armas de fuego por parte de la fuerza pública o de civiles, como se vio recientemente en el sur de Cali.

Lucas tenía 37 años. Era terapeuta e instructor de yoga y estudiaba Ciencias del Deporte y la Recreación de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP). Algunos usuarios de redes dudaron de su condición de estudiante por su edad, lo que revela una desconexión total con el drama que viven millones de jóvenes cuando intentan ingresar a la educación superior.

A ese tema me quiero referir en esta columna, porque en las ciudades, veredas y corregimientos de Colombia existen millones de Lucas Villa, muchos de los cuales seguramente también salieron a protestar.

Por esa razón es urgente que desarrollemos un Conpes de política pública nacional para la juventud. Ese documento debe ser construido con la participación activa de organizaciones que representen esa franja de población que no encuentra caminos para llegar a las aulas universitarias y, muchas veces, ni siquiera para cursar estudios intermedios o, incluso para terminar el bachillerato. El presidente del República se comprometió hace más de un año con esta política público y pocos adelantos ha tenido.

Para comenzar la construcción de esa política pública es necesario que el gobierno propicie mesas de trabajo, con espacios virtuales, en donde confluyan asociaciones de estudiantes y la academia, representada en universidades e instituciones técnicas y tecnológicas, y demás colectivos.

Con base en los diagnósticos que se han realizado, consideramos que esa política pública debe abarcar los siguientes aspectos: un sistema educativo que garantice cobertura y accesibilidad tanto física como virtual: subvenciones realmente efectivas para ayudar a los jóvenes en el cumplimiento de objetivos a nivel educativo, profesional y de emprendimiento; prioridad de oportunidades en las políticas de reactivación económica; prevención de la violencia en todas sus formas; fortalecimiento de políticas, programas y proyectos para la inclusión social y laboral de jóvenes excombatientes.

Ya había cerrado esta columna cuando el presidente Iván Duque anunció una buena noticia sobre los temas aquí tratados: el Estado garantizará matrícula cero para los estudiantes de estrato 1, 2 y 3 de las universidades e institutos técnicos de carácter público del país, a partir del segundo semestre de 2021.

Esta es una buena señal en medio de las protestas y quizá un primer paso para el inicio de las conversaciones que permitan una solución negociada a la crisis que se vive en todo el país. Consideramos que esta es la única manera de comenzar a construir mejores oportunidades para millones de jóvenes de zonas urbanas y de los sectores rurales, cuyas condiciones socioeconómicas se agravan cada día, lo cual compromete su futuro, el de sus descendientes y afecta el crecimiento económico de sus comunidades y de sus países.

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