30 Septiembre 2020

¿Raro?, ¡Extraordinario!

Posted in Opinión

¿Raro?, ¡Extraordinario!

Por. Laura Henao

IG: @elmurodelaura

Mi nombre es Laura Henao, vivo en Medellín, tengo 27 años, soy profesional del área de la salud, me considero alguien normal, pero con una historia un poco particular. Soy profesional, colecciono cursos, historias, actividades,... una “ñoña” para meter la cabeza en todo lo que se me ocurre.

 

Nací el 16 de septiembre de 1993 en Corozal – Sucre, nací un poquito afanada, prematura, de 6 meses. Allí, en esa parte de nuestro país y para ese entonces las condiciones eran un poco difíciles, mi mamá ingresa por urgencias para una cirugía de quistes en los ovarios, lo que inmediatamente advierten que ese embarazo es un aborto.

Nació el aborto, como lo contamos jocosamente en mi casa, 21 días en incubadora y me entregaron a mi mamá para que me muriera en el hogar. Entonces, llegó mi abuela como refuerzo ,desde Medellín, pues mi mamá aún en recuperación y en pánico porque, como cuenta ella, yo era un ratón, cabía en los dedos de la mano (y señala su palma), no sabía cómo bañarme, la boca era un punto y un pañal normal podían meter otras 6 igualitas a mi (y para ese entonces eran paños).

Cuenta mi mamá que ella miraba la bañera y le parecía la piscina de los olímpicos para mi tamaño, hasta que mi hermano, brillante desde pequeño, 5 años mayor que yo, dijo: “mami tú eres boba, pues en el plato de la ensalada”, así se convirtió la ensaladera en bañera.

Y si bañarme ya resultaba una odisea ¿imaginan ustedes lo que era vestirme? Para octubre, mes de brujas, las vecinas les hacían ropa a las muñecas y ahí salieron mis mejores prendas como último grito de la moda -Un disfraz de zanahoria- fue mi primera muda, de ahí aprendió mi madre que se podía recorrer las jugueterías de Maicao buscando que ponerme.

Volvimos a Medellín y conocí una persona que tiene que ser un ángel en la tierra, el cirujano plástico que dio una opción de reconstrucción, lo que todo el mundo veía imposible, él vio posible y adicional a eso, ya estábamos muy lejos de los 21 días donde me habría muerto.

Hizo un plan de intervención y pasado el primer año de edad y los 3 de gestación, comenzamos las cirugías. Un camino largo, a veces doloroso, a veces frustrante, duro desde que tengo memoria, porque no era una niña normal; en la escuela me miraban, susurraban, reían, otros ayudaban; largo el tema para hablar de lo que representaban las cirugías pero resumiendo, ajusté 53 cirugías de reconstrucción. El ángel que les mencioné, más que mi cirujano se convirtió en otro papá, un ejemplo, un trampolín para cumplir sueños.

De él, llevo como lema que los limites son mentales, nunca me permitió sentirme menos, que yo era extraordinaria por el solo hecho de vivir, que tenía la fuerza de mil elefantes, él, de alguna manera hizo de mi alguien “normal”.

Muchas personas escuchan partes de la historia de mi vida y dicen que es injusto no compartirla, que para muchas sería el tablón para ver sus vidas de otro modo, y juro que nunca lo vi como egoísmo, un no quererlo compartir, sino que no me creía tan sorprendente como para ser referente de alguien, hasta que nuevamente escuche de alguien a quien amo con mi alma “eres egoísta, porque no sabes a quien puedes salvar con tu historia” y yo más que egoísmo creo que es pena, timidez, no sé, conscientemente complejos gracias a Dios, ya no tengo.

Clic en el día a día

Ahora algo cambió en mí, creo que todo en la vida pasa por algo y si esto fue para hacer clic con alguna etapa de la vida, pues no seré ciega, aunque entenderlo de alguna manera dolió.

Actualmente trabajo con el mundo clínico, para tiempos de pandemia hay días realmente duros, ver personas que quieres agotados y dándola toda por gente que ni conocen, gente que conoces en la calle exponiéndose, creo que entre las emociones y lo muy sentimental que me considero, era un día que sentía como si un tren me hubiese pasado por encima y como todo viene en bloque los días regulares, ingrese al transporte camino a casa, me senté, la gente lleva su distancia correcta, abrí mi bolso para guardar la tarjeta y se me cayó una muñequita que cargo normalmente con algunos bolsos, al frente una niña de aproximadamente 5 años, corrió la recogió y la mamá le dio un 'manotazo', yo entendí que era por todo este tema de la seguridad y el distanciamiento pero al momento la señora le dice “Suelta eso, no ves que tiene las manos enfermas, eso se te pega”. La niña se puso a llorar y se sobaba las manos en la ropa como si se estuviera quitando algo sucio, la gente se corría un poco más para verme las manos y entender que era lo que pasaba, yo me pasme, me pasme como nunca.

Lo que antes me había parecido algo tan común y corriente de años atrás hoy me había dolido como si fuera la primera vez, llegué a mi casa destruida, lloré mares, la gente que me quiere obviamente lanzaron sus expresiones de rabia, me intentaban calmar, y yo después de mucho llorar y optar por meditar un rato, sentí como si se me hubiera alumbrado algo, porque si bien esto no es la primera vez que pasa, creo que ya tengo la estabilidad emocional para procesarlo diferente, pensé, bueno, a mí solo me faltan los dedos de las manos, si no me reparan no se darían cuenta, ¿entonces la gente que no tiene la mano completa?, ¿Qué esta amputada?, para nosotros que nacimos así, y nos dicen 'raros', ¿yo no podría decir que el otro es raro porque en vez de mis dedos pequeños le veo unos grandes?, o ¿es normal por qué la mayoría de la población los tienes así?, ¿Qué es normal?, y ¿Por qué tengo que ser normal si disfruto más ser extraordinaria?, ¿Por qué la sociedad tarda tanto en incluir personas como nosotros es su normalidad?, ¿Cuándo vemos una marca pautando con alguien sin dedos, sin manos?, ¿Cuándo alguien del común se puede convertir en influencer por lo que puede aportar a la vida del otro de manera creciente y no porque se de golpes contra algo y eso sea chistoso?, ¿Cuándo alguien con alguna diversidad funcional está promocionando algo más que las propagandas de los amputados para el Ejército como minas antipersonas o la pólvora de diciembre?, ¿Cuándo alguien con condiciones neurológicas diferentes está de imagen de algo más allá que Fides?

Si me preguntan qué quiero, pues diré que gracias a esa señora quiero que esta historia y la de muchas personas que han vivido este proceso sea contada, mostrar que esto “raro” puede llegar a ser extraordinario, ¡No!, mentiras, ya lo es. Quiero que la sorpresa de un niño cuando nos mira sea pura como de todo niño, pero detrás un padre con más empatía que le cuente algunas diferencias.

Quiero contar historias, quiero replicar la vida de otros y sus maneras de llevar la “normalidad”, quiero que se reconozca el valor del otro por lo que es como ser humano y no etiquetarlo por lo que visualmente le falta, quiero ser un puente para otras personas que no contaron con la bendición de nacer así sino que en el camino algo cambió, y sé que suena raro decir que es una bendición pero si conocieran mi historia créanme cada día es una bendición, una fortuna y creo que Dios conmigo se pasó de buena onda.

Yo no quiero que me miren y digan “¡ay, que pesar!”, no, ¿pesar de qué?, solo quiero convertir mi espacio en un lugar donde lleguen personas como yo a contar sus locuras, sus sueños, he tocado muchas puertas y con el corazón en la mano te digo que me defrauda un poquito pues en teoría para el mundo virtual yo no soy nadie, y cuando tocas la puerta de alguien famoso, si acaso recibes una respuesta es algo genérico como… “mmm, que proyecto tan chévere, dale, sigue adelante” y ya, otros donde te contesta un representante y te dice “bueno, pero y qué gana él/ella con esto”, pues humanamente yo no tengo como pagar una transmisión o un post de personas como ustedes, y tampoco puedo decirles que esto cambia el mundo, pero por lo menos podría tocar muchos corazones, si tal vez esta historia les mueve un poquito y hacerlo más grande juro que mi agradecimiento no alcanzaría el planeta, no seré una marca, ni un canal reconocido, pero si un cuerpo chiqui con muchas ganas de que las cosas sean distintas.

¡Gracias por leerme!

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