¡Bronce histórico! El deportista bogotano Alejandro Gutiérrez hizo historia para Colombia y para la capital, al conseguir la medalla de bronce en equitación, modalidad salto individual, en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, que se realizan en Senegal.
Gutiérrez, montando a su caballo Villeroy Van Het Harteveld Z, hizo un recorrido inicial de 81.47 segundos y sin penalizaciones, por lo que pasó a un desempate, donde fue tercero con 38.72 segundos, detrás del suizo Mike Smits -en el lomo de Barentin de Rampan- (oro) con 37.81 y la estadounidense Liza Tittle -en su ejemplar Senji de Reaute- (plata) con 38.51.
Alejandro fue quinto en la primera clasificación, 13 en la segunda por la ruptura de una rienda, debiendo dar un giro más y terminar para no quedar eliminado; aun así, logró clasificar a la final, junto a 14 competidores. Gutiérrez hizo el 81.47 y se metió en la disputa de las medallas; y en esa instancia 12 jinetes realizaron el recorrido sin faltas, y fueron a desempate, serie en la que Alejandro sacó su destreza y su buen acople con su caballo, para quedar en tercer lugar y obtener esa histórica medalla.
El jinete del Equipo Bogotá, de 16 años y quien participó en los Juegos Nacionales de la Juventud en 2024, vive hace un año en Estados Unidos, donde entrena bajo las órdenes del venezolano Pablo Barrios, quien destaca la capacidad del deportista para analizar y acoplarse con los caballos que monta, lo que le ha dado grandes resultados.
"Estoy muy orgulloso de poder representar bien a mi país. Para la primera calificativa apenas estaba conociendo el caballo, tuve un error yo, una falta; ya para la segunda íbamos muy bien y al final de la pista se me reventó una rienda y hacer un salto sin ella, di una vuelta y tomé lo que me quedaba y salté para terminar como pudiera, o me eliminaban. Y hoy, pues me inspiré y salí con todo y conseguí la medalla de bronce, a pesar de que me caí, me corté el dedo, me cogieron dos puntos, pero pude seguir y bueno, logré le resultado. Fue una medalla bastante sufrida en eso”, expresó Alejandro.
Indicó además que tuvo mucha suerte en el sorteo de los caballos “porque me tocó uno muy bueno. El primer día traté de entenderlo y me fue bien, mirando cómo se movía. Ya después lo llevamos bien y logramos el objetivo”, dijo el jockey.
Gutiérrez llegó a la equitación dado que su padre se dedicaba a la ganadería, lo llevaba a las fincas y desde chico montaba. A los cinco años montó solo un caballo, y a los 10, secundando a su hermana, se decidió por esta disciplina y trabaja con el propósito de llegar a los Juegos Olímpicos de 2032, con mejor nivel.
