El Gobierno Nacional presentó el CONPES 4180, una política que busca transformar la vida de las víctimas del desplazamiento forzado en Colombia.
Con una inversión histórica de 10.1 billones de pesos, el plan marca un cambio de rumbo: deja atrás las ayudas temporales para enfocarse en la estabilidad económica, el empleo y el fortalecimiento de la economía popular para 9 millones de personas.
El documento es el resultado de un proceso participativo sin precedentes, donde más de 2.500 líderes y organizaciones sociales aportaron sus ideas. Bajo el liderazgo del DNP, Prosperidad Social y la Unidad para las Víctimas, se definieron 66 acciones concretas que garantizan derechos fundamentales y permiten que las familias recuperen su autonomía en sus territorios.
Al respecto, la directora de Planeación Nacional, Natalia Irene Molina Posso, afirmó: “El país tiene una deuda con las víctimas del desplazamiento forzado... Con este CONPES, asumimos un compromiso real para que millones de familias reconstruyan su proyecto de vida con dignidad y recuperen la confianza en las instituciones”.
La meta central es que el 75% de las víctimas superen su situación de vulnerabilidad y se conviertan en actores clave del desarrollo y la paz. Este esfuerzo, respaldado por la ONU y ACNUR, posiciona a Colombia como un referente mundial en la gestión de crisis humanitarias, demostrando que es posible pasar de la asistencia a soluciones de vida definitivas.
