En Colombia, ser mujer implica asumir una carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. Según datos del DANE, 9 de cada 10 mujeres realizan estas labores y les dedican, en promedio, más de 7 horas diarias; esto es más del doble del tiempo que destinan los hombres.
Esta realidad, según advierten los especialistas en el marco del Día de la Madre, deja poco espacio para que ellas atiendan su propia salud, llevando a muchas madres a postergar sus controles médicos y a normalizar molestias físicas por priorizar el bienestar de sus familias.
Las consecuencias de aplazar la atención médica ya son visibles y alarmantes en la región. Un análisis publicado en The Lancet Regional Health – Américas revela que cerca de 4 de cada 10 mujeres en América Latina son diagnosticadas con cáncer de mama en etapas avanzadas. Aunque existe un interés latente por la salud femenina —reflejado en más de 16.000 búsquedas anuales en plataformas como Doctoralia sobre várices, endometriosis y menopausia—, los expertos señalan que buscar información en internet no se está traduciendo en visitas reales y oportunas al médico.
Este fenómeno también golpea con fuerza la salud mental debido al desgaste emocional sostenido. "Es frecuente que las mujeres, especialmente aquellas que asumen múltiples roles de cuidado, normalicen el cansancio, la irritabilidad o la desmotivación", explica la Dra. Isabella Carvajal P., psicóloga clínica adscrita a Doctoralia. La especialista advierte que, si síntomas como la tristeza persistente o la ansiedad elevada se mantienen por varias semanas, es fundamental buscar apoyo profesional antes de que el malestar se vuelva insostenible.
Recomendaciones de los expertos: Para frenar este riesgo silencioso, los médicos aconsejan agendar chequeos preventivos anuales, no normalizar dolores, establecer límites delegando tareas en el hogar y consultar a profesionales ante cambios físicos o emocionales persistentes.
Especialistas coinciden en que, en un país donde las mujeres sostienen el cuidado de los hogares, el verdadero reconocimiento no debe limitarse a una celebración festiva. Es urgente generar condiciones que les permitan cuidar de sí mismas, entender que el autocuidado es clave para su calidad de vida y recordar que postergar la salud no es un acto de amor, sino un peligro latente.
